EL VERANO Y LA DIABETES

NUESTRAS RECOMENDACIONES:

Ahora que ha llegado el verano, la forma en que nuestro cuerpo regula la glucemia cambia con la temporada. Por eso, es importante conocer las causas de dichas alteraciones y las precauciones que se deben tomar para disfrutar del buen tiempo sin preocupaciones. Aquí tenemos unos consejos muy fáciles de seguir:diabetes
1- Bebe mucha agua: Todos sabemos que cuando llega el calor nos deshidratamos con más facilidad, pero en un diabético esto es especialmente importante, pues con la deshidratación aumenta la concentración de glucosa en sangre, lo cual debemos evitar a toda costa.

Cuando sentimos la sensación de sed es indicador de que estamos demasiado deshidratados, por lo que aunque no se tenga sed es necesario hidratarse con frecuencia para evitar problemas mayores.

 

agua

2- Controla la exposición:

Cuando la temperatura del cuerpo aumenta los vasos sanguíneos se dilatan, lo que puede causar que la insulina se absorba más rápidamente y causar una hipoglucemia. Es evidente que los paseos bajo el sol resultan estimulantes y son muy saludables, pero es mejor hacerlo en horas en que el sol está bajo (por la mañana temprano o al atardecer) y no exponerse mucho rato seguido, especialmente en las horas próximas a la inyección de una dosis de insulina.
3- Controla tu glucemia a menudo:

No significa que debamos hacernos la prueba cada hora, pero sí si nos sentimos mareados o simplemente un poco mal. Sí, hay que hacerlo siempre, pero en verano es todavía más importante porque el llamado “golpe de calor” es muy parecido en síntomas a la hipoglucemia (agotamiento, sudor excesivo, desorientación, mareos/vértigos, agitación) y con un simple pinchazo en el dedo podemos descartar la hipoglucemia y ponerle remedio rápidamente.

4- Mantén a salvo tu medicación y tratamientos:

Además de nuestro cuerpo, la insulina y las pastillas para la diabetes también se ven afectados por el calor. La insulina empieza a perder su efecto a temperaturas superiores a los 30 ºC no volviendo a recuperarse una vez comenzado el proceso, por lo que nuestro bolígrafo de insulina queda inservible. Si vamos a estar fuera de casa mucho tiempo no podemos quedarnos sin nuestra medicación, así que lo más aconsejable es llevar una neverita portátil para mantener frescos nuestros suministros sin preocuparnos.

5- Cuida la alimentación, ejercita:

Aunque el verano es para disfrutar y desconectar hay cosas que no se deben descuidar nunca, y la alimentación y el ejercicio son lo más importante para las personas con diabetes.Un helado está muy bien, pero aunque sean “sin azúcar añadido” hemos de recordar que siguen llevando azúcares propios que nos van a dar un pico de glucemia, por lo que no podemos abusar de ellos por ser “light”.

Los refrescos gaseosos, tan deseados en estos momentos de calor, pueden hacer que la glucemia se mantenga alta durante más tiempo aunque sean “light”, por lo que debemos controlarlos del mismo modo. Precaución con los alimentos diuréticos como la piña, pues al aumentar la eliminación de agua pueden contribuir a la deshidratación.

Además, podemos aprovechar que incluso en las horas bajas de sol hace muy buen tiempo para salir a dar un paseo que nos ayudará a mantenernos sanos a nosotros y a nuestra glucemia.
6- Revisa y cuida tus pies, ahora más que nunca:

Como todo diabético sabe, los pies deben ser examinados y cuidados con frecuencia para detectar a tiempo y prevenir una de las más importantes complicaciones de la diabetes: el pie diabético. Considerando la tendencia que tenemos a ir descalzos en verano (especialmente por la playa), resulta lógico que la necesidad de revisar con mayor frecuencia nuestros pies aumente también.
7- Lleva siempre contigo algo para reponer glucosa:

Es recomendable llevar algún producto que nos reponga la glucosa rápidamente en caso de una hipoglucemia, y lo mejor para ello son los sueros orales de glucosa al ser de absorción rápida harán efecto mucho más rápido que un sobre de azúcar, y no nos producirán una hiperglucemia de rebote como harían las bebidas azucaradas.

Estos se pueden beber del sobre directamente en el momento que lo necesitamos. Además los envases suelen ser bolsitas impermeables, lo que nos permite llevarlos tranquilamente a cualquier parte ¡incluso a la playa! Pregunta por él en tu farmacia y te informarán.
Como veis, siguiendo unos consejos muy sencillos es fácil disfrutar del buen tiempo sin preocuparnos de sufrir un percance por no cuidarnos.

 

 

 

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